No sabemos mucho de su pasado, salvo que es una coneja abandonada varias veces. En la perrera consiguió una nueva familia que la devolvió pasados unos días por «agresiva». Eira no es una coneja agresiva, es todo lo contrario. Es muy cariñosa con sus amigos conejos de acogida, con los humanos, no tiene miedo y le encantan los mimos. Esperamos encontrar para ella una familia que esta vez sí la respete.
Como todos los conejos sanos de ANAC, puede viajar por toda España peninsular y está castrada, chipada, vacunada y desparasitada.