Las orejas de los conejos no solo sirven para escuchar. También les ayudan a regular su temperatura corporal, porque los conejos no sudan. Por eso, notar las orejas calientes no significa automáticamente que algo vaya mal. Pero ojo: tampoco hay que ignorarlo siempre.
Cuándo puede ser normal
Un conejo puede tener las orejas más calientes porque:
- ha corrido,
- está jugando,
- hace calor,
- está relajado,
- acaba de activarse.
Es una forma de liberar temperatura y en verano es bastante habitual notar las orejas templadas o calientes durante ciertos momentos del día.
Cuándo empieza a preocupar
Hay señales que NO deberías pasar por alto:
- orejas muy calientes junto a apatía,
- respiración rápida,
- está tirado y no se mueve,
- deja de comer,
- babea,
- está desorientado,
- busca constantemente superficies frías.
Ahí ya no hablamos solo de “tiene calor”: podría estar sufriendo un golpe de calor, y en conejos eso puede convertirse en una urgencia veterinaria muy rápido.
Los conejos toleran mal el calor
Muchísimo peor de lo que la gente cree, y cada verano vemos casos evitables:
- jaulas en terrazas,
- exposición al sol,
- habitaciones sin ventilación,
- transporte en horas de calor,
- falta de agua fresca.
Un conejo no necesita estar “achicharrándose” para encontrarse mal. A veces con temperaturas que a nosotros nos parecen soportables ya empiezan a sufrir: recuerda que a partir de los 24 grados un conejo ya se encontrará incómodo y a partir de los 32 entrará en riesgo de golpe de calor.
Qué hacer si notas a tu conejo acalorado
- Pon agua fresca disponible.
- Ofrece zonas frescas y sombra.
- Ventila la habitación (por debajo de 24 grados)
- Usa botellas frías envueltas en tela cerca
- NO LO BAÑES!!
Si además está raro, deja de comer, la cosa no mejora en 10 minutos o parece débil: veterinario de exóticos YA Recuerda que los conejos esconden muchísimo los síntomas hasta que realmente no pueden más.