Ángela llegó a ANAC siendo súper bebé: la sacamos de una perrera, adonde la habían llevado tras rescatarla de un parque. Creció con nosotras y se fue adoptada, pero a los seis meses nos la devolvieron.
Es muy sociable, glotona y curiosa, y necesita mucho contacto, tanto humano como animal. Por eso buscamos para ella una familia que esté presente, que le dé mimos y compañía, y que esta vez sea para siempre.