Apio es uno de los bebés que rescatamos de un criadero que lo mandaba a matar por no ser perfecto para vender. Mientras le buscábamos los fallos (no los hemos visto) este bebé, que llegó con un mes, está ya crecidito y castrado y en busca activa de una familia que le quiera y le permita ser lo que es, nada más. Es juguetón y se lleva bien con otros conejos y con los humanos. Le pirran las chuches.