Ángela fue abandonada siendo muy bebé, encontrada por un servicio municipal. Por eso, ha podido desarrollarse completamente en ANAC, junto a otros conejos y humanos. Es muy sociable y enérgica, al ser una coneja joven. No le tiene miedo a nada!
Como todos los conejos sanos de ANAC, puede viajar por toda España peninsular y está castrada, chipada, vacunada y desparasitada.