Todavía hay muchísima gente que piensa que un conejo puede vivir feliz dentro de una jaula.
No.
Que un conejo sobreviva en una jaula no significa que tenga calidad de vida.
Un conejo no es un animal “de jaula”
Los conejos necesitan:
- correr,
- explorar,
- saltar,
- socializar,
- esconderse,
- jugar,
- expresarse.
Encerrarlos durante la mayor parte del día impide que puedan comportarse como lo que son: animales activos, inteligentes y sociales.
Problemas físicos de vivir en jaulas
Vivir en un espacio reducido puede provocar:
- obesidad,
- pérdida muscular,
- pododermatitis,
- problemas articulares,
- estrés,
- sedentarismo.
Muchos conejos llegan a protectoras sin haber corrido prácticamente nunca.
También afecta a su salud mental
Sí, los conejos también se aburren, se frustran y desarrollan problemas de comportamiento.
Un conejo encerrado puede:
- morder barrotes,
- mostrarse agresivo,
- estar apático,
- desarrollar miedo,
- destruir compulsivamente,
- dejar de interactuar.
Y no, no es porque sea “malo”.
Entonces, ¿cómo debería vivir un conejo?
Lo ideal es que viva en semilibertad o libertad supervisada dentro de casa, con:
- espacio para correr,
- alfombras o superficies antideslizantes,
- escondites,
- enriquecimiento,
- heno ilimitado,
- interacción,
- compañía de otro conejo compatible.
“Pero en las tiendas los venden con jaulas”
También venden ruedas peligrosas para cobayas y semillas para conejos.
Que algo se comercialice no significa que sea adecuado.
Por suerte, cada vez más personas entienden que los conejos necesitan mucho más que una jaula y una zanahoria.