Bueno, apunto novedades. Que las hay.
Como ya no sé lo que he escrito y lo que no hago un breve resumen.
Hace unos meses, cuando todavía estaban viviendo juntos Lucas y Pitufa (en adelante L y P), L empezó (como hacía algunas veces, sin llegar a mayores) a montar a P. Como la jaula estaba abierta cogía a L y lo levanté, pero no lo suficientemente rápido para evitar que P le lanzara un mordisco. En un principio pensaba que no le había hecho nada a L, pero cual fue nuestra sorpresa cuando vimos que le había arrancado un trozo de piel...del prepucio, nada menos
Fuimos al día siguiente (esto era a las once y algo de la noche) por la mañana a primera hora a llevar a L a la veterinaria. Curas y más curas, a base de cremas de aloe vera y paciencia conseguimos que el único "efecto secundario" que quedase fuera que al miccionar el chorrillo se le va hacia un lado. Durante el tiempo de cura tuvimos que ponerlos en jaulas separadas, pues P te lanzaba contra L (que inexplicablemente emitía un pestazo a "macho" impresionante). Después de eso no quedó más remedio que volver a hacer la socialización, que como siempre fue un martirio. Poco a poco volvimos a juntarlos hasta que, otra vez a la carga, se lanzaban el uno contra el otro. Así que oooootra vez a vivir separados. Y así hasta día de hoy.
El sábado por la mañana a primera hora irán a la vete a poner la inyección para la pasteurella, y de paso un corte de uñas y revisión general. Dejaremos todo preparado para que después de la vete, con el susto todavía en el cuerpo y al llegar a casa, hagamos de nuevo socialización, a ver si conseguimos que vuelvan a estar juntos.
Lo peor de todo es que se buscan, y les gusta estar juntitos (amén de que L sin P está perdido, el pobre, con lo miedoso que es...), por lo que verlos separados nos rompe el corazón.
Bueno, desead suerte a los pequeñajos. A ver si no se llevan muchos mordiscos.
v's
Nachete