Melisa tenía una vida antes de sobrevivir en un parque, de donde la recogió la Policía, pero no sabemos cómo era. Llegó delgada y con un chip sin registrar 🥴, el problema al que nos enfrentamos en un 80% de los casos.
Ahora está en una casa de acogida y, gracias a ello, podremos ir descubriendo poco a poco su carácter y su personalidad.