Capitán fue abandonado en muy mal estado de salud. Tiene cinco años y sigue con nebulizaciones para luchar contra la neumonía que padece. Sin embargo, no creemos que pueda llegar a recuperarse del todo.
Por eso su adopción es especial: lo ideal es que se adopte solo o con un compañero que ya esté enfermo.
Ahora mismo vive en el veterinario y nos da muchísima pena, así que ojalá encontremos pronto una familia que le dé el hogar tranquilo que se merece.